Diego Tapia nació en Mendoza, en el seno de una numerosa familia donde siempre abundaban las reuniones y la comida. Desde niño, estuvo en contacto con la naturaleza, disfrutando del campo y de la carne, lo que influiría profundamente en su cocina años después. Aunque no proviene de una familia gastronómica, su cocina está impregnada de recuerdos de la infancia: las comidas de su madre, los asados que organizaba su padre para mucha gente y las recetas de su abuela que hoy reinterpreta, junto a los paseos y carneos en el campo con su tío Rubén. Al finalizar la escuela secundaria, Diego decidió estudiar recursos humanos, entre otras carreras, pero pronto se dio cuenta de que su verdadero llamado estaba en la cocina. Comenzó a trabajar en un catering como bachero y, cuando faltaba alguien en la cocina, se metía en producción. Fue allí donde nació su pasión por dedicarse a la gastronomía. A los 27 años, comenzó a trabajar en diferentes puestos, desde ayudante en una bodega y en bares hasta empleado en pequeños barees y restaurantes, donde dio sus primeros pasos en la cocina. La cocina se convirtió en su forma de expresarse y conectar con su entorno. Al ingresar a la escuela de cocina, descubrió un mundo lleno de posibilidades, donde la creatividad y la técnica se entrelazan. Optó por no terminar la carrera y decidió aprender directamente en la cocina, convirtiéndose en un chef autodidacta durante la pandemia, momento en el que se dedicó a investigar y a darle mayor valor al producto. Sus primeros pasos en la cocina los dio en el restaurante de bodega El Enemigo y en Casa Vigil, donde perfeccionó sus habilidades y comenzó a forjar su estilo único durante tres años en el universo Vigil. Con el tiempo, Diego se unió a Azafrán como sous chef durante dos años , donde desarrolló un profundo conocimiento de los ingredientes locales y la importancia de la sostenibilidad. Su deseo de crecer lo llevó a convertirse en socio fundador de Centauro, donde fue reconocido con dos menciones Michelin en 2024 y 2025, un testimonio de su dedicación y talento. Actualmente, como Chef Creativo en Restaurante Negre, Diego fusiona técnicas modernas con productos de temporada, creando experiencias culinarias que cuentan historias. Su enfoque innovador, junto con su compromiso con la gastronomía responsable, le ha permitido desarrollarse y expresarse plenamente en la cocina. A través de su trayectoria, Diego Tapia ha logrado transformar cada plato en una obra de arte, reflejando su pasión por la calidad, la presentación y el respeto por los sabores auténticos de su tierra.